Logística sensible al conflicto

El concepto de logística sensible al conflicto reconoce el rol fundamental jugado por los actores del transporte en los flujos de mercancías desestabilizadoras que agravan conflictos, así como la inestabilidad en Estados frágiles.

Estas compañías pueden transportar ayuda humanitaria en nombre de organizaciones humanitarias u ofrecer apoyo logístico a operaciones de mantenimiento de la paz, así como transportar armas ilícitas u otras mercancías desestabilizadoras que agravan, financian y facilitan el conflicto.

Los programas de logística sensible al conflicto, por consiguiente, se centran en salvaguardias y técnicas que las entidades globales de ayuda humanitaria y de apoyo a la paz pueden implementar para transformar el comportamiento de las empresas de transporte que operan en las zonas de conflicto, en las operaciones de ayuda en caso de catástrofe y sus centros regionales de transporte asociados.

Los programas de logística sensible al conflicto son diseñados  en torno a herramientas de entrenamiento y transformación y están basados en principios humanitarios. Están diseñados para promover políticas de transporte ético y códigos de conducta similares a otras prácticas establecidas de negocios sensibles al conflicto (CSBP, en su sigla en inglés).

Reconociendo el imperativo humanitario, los programas de logística sensible al conflicto debieran garantizar en última instancia que las operaciones de ayuda humanitaria y de apoyo a la paz eviten contratar entidades comerciales involucradas en el comercio de mercancías desestabilizadoras que contribuyen a la violencia en curso, la corrupción, la delincuencia o a las violaciones de los Derechos Humanos.